Ay, las muelas del juicio: esas muelas que causan más problemas que alegrías. Gran parte de la población necesita extraerlas porque, de lo contrario, estas muelas provocarían dificultades y problemas dentales difíciles de solucionar a largo plazo. De modo que es mejor atajar el problema de raíz.

Las muelas del juicio suelen aparecer entre los 18 y los 22 años, aunque varía según la persona. Lo que no suele variar es el dolor que provocan y, de nuevo, los posibles problemas dentales. Hablemos de ellos.

Principales problemas dentales que provocan las muelas del juicio

Lo más habitual es que las muelas del juicio se bloqueen o enquisten durante su erupción, lo que provoca un intenso dolor en la persona. En ocasiones, incluso pueden salir “torcidas” y quedarse dentro de la encía, empujando el resto de dientes, y se las conoce como muelas del juicio retenidas.

Esto sucede por la falta de espacio para que las muelas del juicio salgan completamente, sobre todo si la persona se ha sometido a un tratamiento de alineación u ortodoncia. Así, el dolor puede llegar a afectar a la garganta e incluso a los oídos si es muy intenso, sin contar con la conveniente inflamación de la encía, aftas y llagas.

Muelas del juicio

Pero estos no son los únicos problemas que causan las muelas del juicio durante su erupción. Estos son algunos de los principales problemas dentales que provocan las muelas del juicio:

E

Daños a otros dientes: si la muela del juicio ejerce presión sobre otro molar, puede dañarlo y aumentar el riesgo de padecer un proceso infeccioso en la zona. Además, esta presión también podría causar apiñamiento dental, lo que implicaría un tratamiento de ortodoncia.

E

Quistes: las muelas del juicio se forman en un saco dentro de la mandíbula. Este saco puede llenarse de líquido, formando un quiste que puede afectar a las estructuras adyacentes, desde las piezas próximas hasta el hueso y los nervios. Los quistes deben extirparse con celeridad, ya que pueden agravarse y convertirse en un tumor, generalmente benigno.

E

Caries: por su posición posterior, las muelas del juicio son de difícil acceso a la hora del cepillado. Por ello, son más propensas a sufrir caries. Esto se agrava si, además, son muelas retenidas. Del mismo modo, esta caries puede afectar a los dientes adyacentes.

E

Patologías periodontales e inflamación de la encía: esta dificultad a la hora de limpiar las muelas del juicio incrementa el riesgo de padecer una pericoronaritis, un proceso infeccioso e inflamatorio de los tejidos blandos que rodean el molar retenido.

¿Cómo se solucionan los problemas dentales que provocan las muelas dentales?

La mejor forma de evitar los problemas que provocan las muelas del juicio es visitar a tu dentista para que evalúe la situación y pueda extraer estos molares. Recuerda que no debes esperar a que sientas ningún dolor, sino que debes acudir a tu clínica cada seis meses para realizarte una revisión periódica.

Los síntomas de las muelas del juicio son muchos y variados, por lo que si tienes algún problema o notas alguno de los síntomas arriba descritos consulta con tu dentista lo antes posible. En Sanz Clínica Dental establecemos un diagnóstico clínico y radiológico de tu caso en particular para prevenir que tengas problemas con las muelas del juicio.

¿Quieres más información?

Si tienes alguna duda sobre cualquier tratamiento dental escríbenos y nos pondremos en contacto contigo lo antes posible.

¿Te ha parecido este, un artículo 5 estrellas? Déjanos tu valoración:

1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (1 votos, promedio: 5,00 de 5)
Cargando...

Formulario Lateral ES
close slider

    Pide cita con los mejores especialistas

    Apostamos por la calidad y contamos con las últimas tecnologías en odontología.

    Tratamiento: