Nadie duda de que la salud bucodental es imprescindible para disfrutar de una buena salud general. Sin embargo, la preocupación por nuestra boca no alcanza las cuotas mínimas para impedir que, por ejemplo, las enfermedades periodontales afecten a un 80% de adultos de más de 35 años. Es más, la periodontitis es la sexta enfermedad más frecuente del planeta, llegando a afectar a más del 11% de la población mundial.

Como vemos, la salud bucodental preocupa, pero no suficiente. Además, los conocimientos sobre salud bucodental no siempre ayudan a fomentar hábitos y conductas que protejan nuestra boca. En este sentido, sorprende como, pese a vivir en la era de la información, circulan infinidad de creencias y mitos sobre salud bucodental que, lejos de protegerla, la amenazan seriamente.

Falsos mitos de la salud dental

Para proteger nuestra salud bucodental no hay nada mejor que contar con conocimientos científicos, fiables e interiorizados.

Para evitar cometer errores de base, os enumeramos 10 de los falsos mitos más habituales sobre salud bucodental.

1. Las encías sangran

Lo sentimos, pero no, no es normal. Todo lo contrario, cuando las encías sangran es porque están inflamadas y, en definitiva, enfermas. Estamos hablando de, como mínimo, gingivitis, aunque en algunos casos la enfermedad está bastante más avanzada y puede ser debido a una periodontitis.

Además, como muchas personas creen, el sangrado no guarda relación con el uso de cepillos dentales duros o a un cepillado demasiado fuerte. Es más, esta confusión suele producir la interrupción del cepillado por miedo a producir más daño, lo que suele generar el efecto contrario, ya que la zona enferma necesita de un cepillado exhaustivo.

2. Mientras no haya dolor no hay que preocuparse

Muchas personas piensan que solo hay que preocuparse en el caso de existir dolor. Pero nada más lejos de la realidad. La periodontitis, enfermedad que acaba en la pérdida de dientes si no se toman medidas, es conocida como la enfermedad invisible, puesto que en fases iniciales no produce ningún dolor ni sintomatología pese a que las encías están ya enfermas.

Además, no hay que olvidar que la periodontitis se asocia a mayor probabilidad de sufrir patologías cardiovasculares y enfermedades como el cáncer o la diabetes.

3. Los tratamientos de mantenimiento periodontal desgastan los dientes

Hay pocos materiales más duros que el esmalte dental. De hecho, el esmalte dental alcanza un 7 en la escala de Mohs donde el diamante es el material más duro con una nota de 10.

En este sentido, los tratamientos de mantenimiento periodontal, lejos de perjudicar a nuestra salud bucodental, constituyen la única manera de eliminar periódicamente la placa bacteriana y los cálculos de nuestros dientes y encías. Este es, por tanto, el único camino para controlar la enfermedad periodontal.

4. Fumar protege contra la enfermedad periodontal

Este es uno de los errores más preocupantes, pero a su vez comprensibles. Esto es así porque el tabaco, tremendamente perjudicial en todos los aspectos, enmascara el sangrado de encías debido a que el tabaco reduce el riego sanguíneo en las encías. Así, lejos de proteger, el tabaco multiplica por tres la probabilidad de sufrir enfermedades periodontales.

5. Los colutorios más eficaces son los que más pican en la boca

No siempre el alcohol de los colutorios más “potentes” es sinónimo de eficacia. En ocasiones estos colutorios pueden acabar provocando problemas en los tejidos blandos de la boca

Además, conviene recordar que en ningún caso el colutorio sustituye el cepillado de los dientes. Es, como el hilo dental o los cepillos interproximales, un complemento más para nuestra salud bucodental

6. Las higienes dentales periódicas pueden sustituir al mantenimiento periodontal

Las limpiezas dentales profesionales no son equiparables a un mantenimiento periodontal. El mantenimiento periodontal es un tratamiento más complejo que requiere de un abordaje individualizado y técnicas e instrumental diferentes a la limpieza dental o tartrectomía. Las higienes dentales pueden quitar el sarro supra y subgingival, pero en ningún caso son suficientes para considerarlo un mantenimiento periodontal.

7. La calidad del dentífrico y el cepillo determina la eficacia de la higiene

Los dentífricos son imprescindibles para la higiene bucodental y conviene que sean de máxima calidad, al igual que los cepillos dentales, que deben ser por lo general con cerdas duras. Sin embargo, una técnica de cepillado incorrecta puede hacer inútiles hasta el mejor de los cepillos con la mejor de las pastas dentales.

Así, por ejemplo, con una técnica muy agresiva podemos provocar retracción de encías y ni con un dentífrico top podremos eliminar la placa si no usamos correctamente el cepillo. Lo más importante será, siempre, la técnica de cepillado, por lo que no hay que olvidarse de ser exhaustivos y perfeccionistas en la higiene bucodental diaria.

8. El mal aliento es debido a problemas gastrointestinales

Aproximadamente 9 de cada 10 casos de halitosis se deben al efecto de las bacterias de la boca.

Por tanto, la práctica totalidad de casos de mal aliento están relacionados con problemas de la cavidad oral, como, por ejemplo, una mala higiene bucodental, enfermedades periodontales, acumulación de bacterias o restos putrefactos de comida.

9. Mascar chicles puede sustituye el cepillado dental

Pese a que la acción mecánica de mascar chicle o comer determinados alimentos puede ayudar a arrastrar y desalojar alimentos impactados en determinadas zonas dentales, la higiene bucodental tradicional es imprescindible. Así, aunque podamos limpiar zonas interdentales de restos de comida con un chicle, las bacterias necesitan algo más, lo que exige que usemos todo nuestro arsenal de higiene bucodental (cepillo, hilo, colutorio, cepillos interdentales…)

10. Los tratamientos periodontales no evitan la pérdida de dientes.

Otro error preocupante. El tratamiento de la enfermedad periodontal bien realizado y con constancia sí que permite mantener los dientes.

Así, de la misma manera que la enfermedad periodontal provoca la pérdida de piezas dentales, el control y el tratamiento de la enfermedad periodontal permite darles una segunda oportunidad. Es más, en muchos casos, y una vez la enfermedad periodontal está bajo control, podemos recuperar parte del hueso perdido con técnicas regenerativas.

Y recuerda, el cepillado más importante es el de antes de acostarnos

No debemos saltarnos nunca un cepillado, eso es cierto, pero si hay uno que en ninguno de los casos debe olvidarse ese es el que debemos hacer justo antes de ir a la cama. El motivo por el cual este es el cepillado más importante del día es porque durante la noche la salivación se reduce drásticamente, algo que favorece el crecimiento de bacterias. Si además añadimos que nuestra boca contiene restos de la cena, el resultado es poco menos que catastrófico para nuestra salud bucodental.

Ya sabes, nunca digas eso de “ya me los cepillaré mañana”.

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